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Dura: 1 Hora 48 Minutos 25 Segundos
Título original
Tears of the Sun
Año
2003
Duración
121 min.
País
Estados Unidos
Director
Antoine Fuqua
Guión
Alex Lasker, Patrick Cirillo
Música
Hans Zimmer
Fotografía
Mauro Fiore
Reparto
Bruce Willis, Monica Bellucci, Cole Hauser, Tom Skerritt, Eamonn Walker, Nick Chinlund, Fionnula Flanagan, Malick Bowens, Johnny Messner, Chad Smith, Charles Ingram
Productora
Columbia Pictures / Revolution Studios / Cheyenne
Género
Bélico. Acción | África. Ejército
Web oficial
http://www.sonypictures.com/movies/tearsofthesun/
Sinopsis
Un equipo comandado por el teniente Waters (Bruce Willis), un veterano oficial de la unidad especial SEAL, se adentra en el corazón de África con la misión de rescatar a Lena Kendrick (Monica Bellucci), una doctora americana que trabaja en una zona muy conflictiva. Pero, cuando la encuentran, ella se niega a abandonar a los refugiados y exige a Waters que los escolte a todos a través de la peligrosa jungla nigeriana. El oficial tendrá que enfrentarse a un grave dilema: obedecer las órdenes recibidas o, por el contrario, seguir los dictados de su propia conciencia. (FILMAFFINITY)
Humor MDQ (humor vía email) Querido nieto: El otro día tuve una experiencia religiosa muy buena, que quería compartir contigo. Fui a la librería cristiana y allí encontré una calcomanía para el auto que decía "TOCA LA BOCINA SI AMAS A DIOS". Dado que había tenido un día muy malo, decidí comprarla y pegarla en el paragolpes de mi auto. Al salir manejando, llegué a un cruce de dos avenidas que estaba muy complicado, con muchos autos. La temperatura exterior era de 37 grados y era la hora de salida de las oficinas. Allí me quedé parada, porque la luz estaba roja, pensando en el Señor y como El es bueno. No me di cuenta que la luz se había puesto verde, pero descubrí que muchos otros aman al Señor porque inmediatamente comenzaron a sonar las bocinas. La persona que estaba detrás de mí auto era sin duda muy religiosa,ya que tocaba la bocina sin parar y me gritaba: DALE, POR EL AMOR DE DIOS. Dirigidos por él, todos hacían sonar la bocina. Yo les sonreí y los saludaba con la mano a través de la ventanilla. Vi que otro muchacho me saludaba de una manera muy particular levantando solo el dedo medio de la mano. Le pregunté a otro de mis nietos, que estaba conmigo, que quería decir ese saludo. Me contestó que era un saludo Hawaiano de buena suerte. Entonces yo saqué mi mano por la ventana y saludé a todos de la misma manera. Mi nieto se doblaba de la risa, supongo que por la bella experiencia religiosa que estaba viviendo. Dos hombres de un auto cercano, se bajaron y comenzaron a caminar hacia mi auto, creo que para rezar conmigo o para preguntarme a que templo voy. Pero en ese momento fue que vi que la luz estaba verde. Entonces saludé a todos mis hermanos y hermanas y pasé la luz. Luego de cruzar, noté que el único auto que había podido pasar era el mío,ya que la luz volvió a ponerse en rojo, y me sentí triste de dejarlos allí después de todo el amor que habíamos compartido. Por lo tanto, paré el auto, me bajé, los saludé a todos con el saludo hawaiano por última vez y me fui. Ruego a Dios por todos esos buenos hombres y mujeres. Besos. Tu abuela.
Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá esa sea la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen. Henry Ford (1863-1947) Industrial estadounidense.